No se si ha podido conmigo
la alborada,
o si es que acaso una noche
perdi el escaso amor que me tenía.
Cantando canciones confusas
tiro al juego del desatino,
miro lisiado mi espalda eszollada,
y temo volver a mentirme a mi mismo.
No he perdido tu luz,
he minado mi andar.
Siento en cada ritmo de mi pecho,
mi pesar.