ahí os dejo un trozo de mi, por todas las veces que he escondido mis entrañas

lugar de loma papeles


Desde que me ha dado por subir montañas, mi vida, así en general, ha cambiado tanto que no puedo más que temer el día que me disponga a bajarlas.
Las luces de este cielo, los ruidos confusos de estas tierras, me persiguen ahora por las noches, desplazandote de a poco en mi cabeza. Aún punzante recuerdo, ese retrato difuso que adoré sin pudor, casi ya sin deseo.
Parece que hoy no viene el sueño.
Un mochuelo llora su canto nocturno a lo lejos, no es para mí aunque sepa mi presencia. Descalza abrí la boca junto a la ventana y entró el aire frío de la presa. He vuelto a la mesa recordando a J cuando me explicó sobre los vientos que anuncian el otoño.
Tanta luz que me ha dado.
Estos meses sobreviviendo sola no me han permitido llegar a ninguna conclusión sobre lo que me trajo monte arriba, contrariamente a mi intención primera. Luego un día descubrí mi tristeza, y sin esperar a un porqué, lloré pesadas lágrimas azules en el rincón de esta cortijuela olvidada.

frio con frio, la noxe trae frio

No se si ha podido conmigo
la alborada,
o si es que acaso una noche
perdi el escaso amor que me tenía.

Cantando canciones confusas
tiro al juego del desatino,
miro lisiado mi espalda eszollada,
y temo volver a mentirme a mi mismo.

No he perdido tu luz,
he minado mi andar.
Siento en cada ritmo de mi pecho,
mi pesar.

frio con frio, la noxe trae frio -dos

Miles de rincones de tu estela
se han quedado en mi casa,
lluvia de sal,
viento caldero,
como si de ti viniera fuego.
La perra tuerta se ha fijado en uno dellos,
cielo distal,
cierzo de albero,
para sí quererlo.

frio con frio, la noxe trae frio -tres

Pierdo el norte cada día que paso por allí y te miro.
Tras todo este tiempo, 
finjo como si de mi no fuera,
tiento refugios de musgo y limo,
busco rencores por aquí,
o un lápiz,
que luego de odiarte, sabe suave.

Antes de cristo

Ese amor romo que se pasea apenas por las calles de tu barrio. Este otro sitio, que marcha distraído, como sin ritmo, turbio de mente desocupada.
Dices que te vendrás para acá, a llenar el hoyo que aún tirita cuando suspiro; dices que dejaras allí, sobre la mesa del salón-imagino-, todas tus cosas y los vicios. Las llaves de lo que no has sido, y la mala suerte. Esa que apenas llego, sale silenciosa por tu balcón, rozando tejados.
A D


Tenga II

Como un pájaro alzado por el fuego,
rondo atónito tu mano.
Con un silbo distante tuyo,
tras el vuelco que al tiempo le has dado,
he vuelto mi cabeza,
he visto mis cejas zumbando verde,
y ahora voy a agarrarme duro
a cuanto niegue la calma.

Rio Genil

Algunas horas de más
como si dueña de la luna,
no tomases el tiempo a propósito
me pides que siga.

 
El río vuela manadas de cosas contra el Darro,
de nichos ventilando ideas como canciones,
de frías lenguas rápidas,
y otros que hoy aún no se han ido.

V3

Hielo en los huesos
de los pies
de mi niña pastora,
que jalea la vida
a base de pistolas.


Sucia, la tierra
ensucia
de cierto lodo,
como mierda en el cielo de tu sonrisa,
Sonrisa.

Gálata

Barcos a la par cruzan el Bósforo
y los viejos jugando plegarias de ida
miran en sus cartas otro misterio.

Focos sin luz,
vientos sin cadenas,
sombra buscando abrigo,
y en la radio sirenas.

Del mar suben burbujas negras,
flotando sobre el tiempo,
igualando Topcapi y Besiktas,
la fe y el desconsuelo.

Perdidos los amores, los trenes y los bares, aún será esta efímera grandeza. Canta Istambul a los tiempos.

Miro hacia atrás tino,
tu siempre viniendo sin ser mio.
Yo siempre soñando aunque resbale.

P.S. Así, nublao, volví a la misma calle de estruendo,
una tarde que me sentí alado.

Vuela

¿De que rama has saltado
gorrión picudo,
que vienes con tanta gracia?
Ruedas tu son por las esquinas
como la pomada,
como las llamas tienes
merced a estos días,
siempre alertas tus magias.

poco más puedo decir

Me gusta de tí
cuando a dos manos mueves tu pelo,
cuando ries a balazos
y casi no suspiras.
Cuando estas sola y no te veo,
cantando conjuros sin vanilla cream,
también me gusta de tí.

Pass

Historia breve de nosotros mismos y de como lo hicimos. Varias conclusiones a las que amor, aún no he llegado. Quizá siga soñando incauto, por mucho que mi primo diga.

Esta noche estoy
abierto niños a cantar
las canciones que encarten,
o las mentiras que nos pudieron.
Mientras esté el calvo gritando como los grajos
de risa no puedo empezar siquiera.

Los limones que no falten viene barra adelante bailando
loco brillado por la gracia,
que nos hizo la borrachera
de chupitos como a tequila y ron cualquiera.

Busco tus tetas pequeña,
agitados quejidos de orca,
a ver si me cuentan
que dice la de Castuera,
o lo que la rubia siempre niega.

¡Y la risa de la otra,
clara viene del fondo de esta cueva!
de aquel hoyo azul que nos hizo,
tormento de rumbera.

limones sin sal

limones sin sal
       motivos de disputas
puestos de golpe contra la mesa
   de un bar cualquiera.
Esperando una respuesta en el viento,
salí furtivo a la noche,
miré mi roja huella en la tierra prendida
para a galope entenderla toda honradez
-por estar de esa manera pisada-.
       Caminaba en un lugar llamado vereda del bosque del lago susurrante,
y ahora me está dando otro aire
y veo más claras otras cosas.

V2

La raiz del sol,
saliendo de la despensa,
ha dado con su primo fruto:
un peral que crece lento
(un tronco fino y dos sierpes).
¿Matemáticas, o la luz
royendo placeta los negros a nuestro paso?

T1

Miénteme y si te has ido
presume de tu osadía
gruesa nube que nos hizo
piernas gordas, calientes
que suben y bajan los pisos,
las calles con sus horas,
los hilos por donde tú
ya no vas a andar conmigo.