Barcos a la par cruzan el Bósforo
y los viejos jugando plegarias de ida
miran en sus cartas otro misterio.
Focos sin luz,
vientos sin cadenas,
sombra buscando abrigo,
y en la radio sirenas.
Del mar suben burbujas negras,
flotando sobre el tiempo,
igualando Topcapi y Besiktas,
la fe y el desconsuelo.
Perdidos los amores, los trenes y los bares, aún será esta efímera grandeza. Canta Istambul a los tiempos.
Miro hacia atrás tino,
tu siempre viniendo sin ser mio.
Yo siempre soñando aunque resbale.
P.S. Así, nublao, volví a la misma calle de estruendo,
una tarde que me sentí alado.
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