vino, miró y no dijo ni zarapeta
ahí os dejo un trozo de mi, por todas las veces que he escondido mis entrañas
Tango IV
He visto sirenas en tus ojos
que cantaban por mi la primavera,
tenues movimientos de tus bracillos,
que hacían de mi guerrero desarmado
loco certero.
De placer hinchado he despertado,
sabedor de todo sin misterio
entonces he callado
porque no será más este invierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario