vino, miró y no dijo ni zarapeta
ahí os dejo un trozo de mi, por todas las veces que he escondido mis entrañas
Tongo
Lleva abiertas las rosas negras en el pelo,
suelto de disgustos
mientras lo toca,
pierde un bucle
que otro de sus dedos rescata
y me habla como si conmigo no fueran tal pirueta,
esta velada
o su rumbo.
Miénteme más así parada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario